Siempre recordaré aquel momento mágico en que subimos en el teleférico con aquellas vistas tan espectaculares, de frente el Matterhorn atrayéndonos como un imán a esquirlas de metal. El lugar precioso, el ambiente a montaña tremendo, el día perfecto y la ruta circular impresionante!!
En la foto, las primeras rampas por las sendas que ascienden hacia el Cervino ,donde apretaba el calorcito y pronto las cuestas empinadas, como la del runar de la siguiente fotografía que nos dejó justo en el collado delante de la gran mole picuda que se avistaba entre nieblas a medida que subíamos por las piedras. Al fondo de esta fotografía el Monte Rosa.

La subida era dura pero las vistas arriba eran inmejorables, me podría haber quedado horas mirando sin mediar palabra, de hecho palabras pocas al llegar al collado porque iba recogiendo trocitos de lengua de Miriam y Àngels por el camino.
El mejor souvenir de Suiza, sin duda.....esto es un "supervenir", sí señor!!!!