martes, 18 de enero de 2011

Sant Antoni de l'Ermita.

Hace tiempo que no acudía a la celebración de San Antonio que se celebra en La Ermita en Villajoyosa. Nada más llegar nos encontramos con el tradicional desfile de carros donde encontraos desde bonitos caballos tirando de grandes carros, hasta burritos con niños a sus lomos e incluso caballos pintados de lunares a spray, toda una moda en hípica, vamos!!



Este día se reparte desde los carros los típicos rollos de San Antonio y la gente los recoge en cordeles con el propósito de tener buena suerte, por lo que yo me debería haber provisto de miles de ellos porque mi suerte últimamente esta en bastante declive.



No pueden faltar los niños, claros protagonistas de estas fiestas, los cuales reparten los rollos al personal apuntando con maldad a más de uno de los espectadores, entre todos a nosotros, claro...para sumar puntos a mi suerte.













lunes, 29 de noviembre de 2010

Vistas desde El Ciego

Los campos de parras en Otoño presentan un colorido aspecto donde apreciamos colores rojos, amarillos, verdes y marrones que confieren al paisaje una magia especial. Tal vez el mejor momento del año para recorrer los campos en Logroño. En las fotos tenemos las vistas desde El Ciego momentos antes de visitar las bodegas de Marqués de Riscal.




martes, 2 de noviembre de 2010

El "Marqués" de Ghery

Desde la carretera ya se aprecia desde lo lejos algo singular. Con sus retorcidas formas y metálicos colores este edificio o munomento, porque no sabe uno como catalogarlo, se alza en plena bodega Marqués de Riscal. Entre edificios de más antigüedad es difícil no fijarse en las chapas de titanio, importado de Japón, que componen esta singular edificación.



Con el sello de Ghery y sus diseños extraidos de los más complejos programas empleados en aeronáutica, el edificio se asemeja a una caja envuelta en papel de regalo, o tal vez a vino derramándose...o qué más da, la cuestión es que Ghery no estaba muy por la labor de su construcción pero fue invitado a visitar las bodegas y dicen las malas lenguas que tras probar los caldos del año correspondiente al de su nacimineto no pudo negarse a dicho proyecto.



En los subterráneos de las bodegas encontramos una extensa maraña de pasillos repletos de botas de madera de roble americano, prensas hidráulicas y enormes tanques con capacidad para 20.000 kilos de uva cada uno que contienen el deseado caldo.






La mejor parte de la bodega se encuentra en la parte más antigua donde se hayan las botellas pertenecientes a todas las añadas desde tiempos muy lejanos. Las telarañas cubren las botellas y parece más un cementerio que una bodega pero alrrededor del 70-80% de las botellas son bebibles. Se guardan unas 500 botellas de cada añada.

lunes, 25 de octubre de 2010

Shota Kawahara's world


Shota es un japonés nacido en Osaka y residente en no se sabe donde. Incombustible viajero lleva por el mundo unos cuatro años llevando su arte allá donde va y vendiendo sus pinturas, con lo que vive. Su estilo es más bien un arte abstracto repleto de colorido y formas esféricas con lo que refleja paisajes y formas que desvelan una personalidad vivaz y apasionada, de la cual hemos podido disfrutar durante este mes gracias a Kiko y Brianda que lo conocieron en su viaje a Nueva Zelanda.
Shota sabe cuando empieza pero no cuando termina, su siguiente destino es New York, donde pasará las navidades y luego quién sabe donde, tal vez vuelva a España!!
Podeis visitar su web aquí.







miércoles, 13 de octubre de 2010

Marmolada desde la "viel del pan"

Tras el cansancio que nos dejó la ferrata decidimos probar nuestras fuerzas en una ruta asequible con vistas a la Marmolada, que es la única montaña de Dolomitas que mantiene su glaciar. El principio de la ruta nos dejaba esta panorámica de la montaña que mantendríamos durante toda la ruta hasta llegar hasta el lago Fedaia, al que descendemos tras descansar un rato en el refugio de la "viel del pan".


viernes, 17 de septiembre de 2010

Un día en Venezia

Durante las vacaciones en Italia decidimos ir un dia a Venecia para descansar de la montaña y poder pasear por sus estrechas calles. La primera impresión que se lleva uno al llegar a la ciudad es la de estar en otra época, es sin duda un lugar con un encanto especial.



Al salir de la estación de tren uno se da de morros con el gran canal lleno de barcos arriba y abajo y entre todos ellos las góndolas con los turistas apastados que quieren llevarse consigo el recuerdo de un paseo en estas peculiares barcazas. Para desplazarse por la ciudad subimos en el vaporetto para atajar una gran distancia entre tanto calor. La sensación es como la de ir en bus pero encima del agua.



La verdad es que entre tantas cámaras apuntando cualquiera se da un paseo en góndola, madre mía!!







martes, 14 de septiembre de 2010

Nena, agafamela i...verema!!!

Un año más y como no podía ser de otra manera, la familia de Pere se une en el campo con el ánimo alevósico de fabricar el vino que las pocas parras que tienen les ofrecen. Con una cantidad de uva de unos 250 Kg. es suficiente para pasar el día y poder disfrutar de la fiesta de la vendimia en familia.



La familia de Pere ya disponía de un lugar apropiado para tal labor, así que el proceso es tan artesanal como antaño.



Dentro del foso donde se pisa la uva hace una calor tremendo, a pesar de tener fresco el sótano porque con los bailecitos del pisoteo la cosa cambia.



El patriarca de la familia supervisa el proceso dando órdenes a sus hijos infieles y va recogiendo el mosto que proviene de pisar la uva al otro lado del muro. La piel de la uva atasca el conducto pero no hay nada como una panda de ingenieros intentando desatascarlo con una rama de almendro.



Al final del proceso de pisar la uva queda un montón de pieles y ramas esperando ser prensadas.



La prensa pesa lo suyo y tras rellenar de uvas todos los niveles de la prensa se procede al prensado apretando y apretando las uvas hasta esprimirlas a tope.



Al final nos pegamos una gran almuerzo como recompensa de todo y gracias a la madre de Pere que no pisó uva pero se pegó una currada impresionante en la cocina. Nos vamos a tener que ver obliados a volver al año que viene a probar el vino a ver qué tal ha ido todo.